Oaxaca es un estado pluricultural y multiétnico, cuya diversidad constituye una de sus mayores riquezas, no obstante, persisten rezagos históricos en el ejercicio efectivo de los derechos colectivos y las comunidades indígenas y afromexicanas, quienes continúan enfrentando condiciones de pobreza, exclusión y desigualdad.

Del informe presentado se advierte una amplia relación de acciones, convenios, campañas de difusión, talleres y apoyos específicos, particularmente en materia de promoción cultural, traducción de materiales informativos y fortalecimiento de identidades colectivas. Sin embargo, el propio documento reconoce que “el camino sigue siendo largo y hay retos que aún persisten en materia de interculturalidad”.

Uno de los principales pendientes es la falta de indicadores claros de impacto. El informe privilegia el número de actividades, materiales producidos y eventos realizados, pero no permite conocer con precisión en qué medida estas acciones han modificado las condiciones estructurales de desigualdad, exclusión y vulneración de derechos que enfrentan las comunidades en sus territorios.

Asimismo, si bien se reportan acciones relacionadas con la consulta previa, libre e informada, el informe no detalla los resultados concretos de dichos procesos, su carácter vinculante ni la forma en que las decisiones comunitarias influyen realmente en otros proyectos y políticas del Ejecutivo estatal. Esto resulta especialmente relevante en un contexto de conflictos territoriales, sociales y de saqueo de recursos naturales.
Otro pendiente relevante es la limitada transversalización del enfoque intercultural en el resto de las dependencias del Gobierno del Estado. La interculturalidad sigue recayendo de manera casi exclusiva en esta Secretaría, cuando debería permear la política pública en materia de salud, educación, justicia, desarrollo económico e infraestructura.

Finalmente, preocupa que, a pesar de los esfuerzos reportados en favor de mujeres indígenas y afromexicanas, no se identifique una estrategia integral con presupuesto suficiente para garantizar su participación plena, su autonomía económica y una vida libre de violencias desde un enfoque territorial e intercultural, el último proceso electoral en los municipios que se rigen por sistemas normativos internos es muestra clara.
Por ello, de manera respetuosa pero firme, formulo las siguientes preguntas: ¿Cuáles son los indicadores cualitativos y cuantitativos que utiliza esta Secretaría para medir el impacto real de las acciones reportadas en el ejercicio efectivo de los derechos colectivos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas?
¿Cómo garantiza la Secretaría que los procesos de consulta previa, libre e informada sean vinculantes, y de qué manera se asegura que las decisiones comunitarias sean respetadas por el conjunto del Ejecutivo estatal?
¿Qué acciones concretas se están impulsando para transversalizar el enfoque intercultural en todas las dependencias del Gobierno del Estado, más allá de campañas, eventos, convenios de colaboración o denominaciones en lenguas originarias?
La interculturalidad no puede limitarse a la visibilización ni a acciones aisladas. Requiere cambios estructurales, rendición de cuentas, presupuesto suficiente y una participación comunitaria real, colocando en el centro la autonomía, la dignidad y los derechos de los pueblos que dan identidad a Oaxaca.


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